Hidratación: Más que simplemente agua
Una charla con el Dr. Ann Grandjean
La hidratación adecuada es vital para su salud y bienestar. Pero, ¿cómo saber cuánto beber por día? O, ¿qué "cuenta" realmente cuando hablamos de cumplir con las necesidades de hidratación? Para responder estas preguntas y comprender mejor de qué manera los avances en la ciencia de la hidratación pueden beneficiar a las personas de todas las edades y en todas etapas de la vida, el Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar (The Beverage Institute for Health & Wellness, BIHW) de The Coca-Cola Company habló con la conocida experta en hidratación Ann Grandjean, EdD, FACSM, CNS. -
¿Por qué necesitamos agua?
Dr. Grandjean: Considero que el agua es el nutriente más esencial. La mayoría de las personas pueden pasar semanas o incluso meses sin consumir algunas vitaminas y minerales sin enfermarse. Por otra parte, nuestro cuerpo pierde grandes cantidades de agua por día que deben reponerse. Simplemente no podemos sobrevivir por mucho tiempo sin agua. Y los efectos perjudiciales en el rendimiento físico y mental a causa del equilibrio deficiente de agua, o hipohidratación, pueden percibirse rápidamente.
El agua es fundamental para miles de las funciones básicas del cuerpo, incluidas la digestión, absorción, circulación y excreción, como así también la utilización de las vitaminas solubles en agua. Es necesaria para el transporte de nutrientes y desechos hacia las células y desde ellas, y para producir saliva, que ayuda a prevenir las caries. El agua ayuda a proteger las articulaciones y cumple una función importante al mantener la temperatura corporal, entre otras cosas. Cerrar
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Muchas personas creen que el agua potable pura es más hidratante que otras bebidas. ¿Es cierto?
Dr. Grandjean: No. Es un concepto erróneo común pensar que el agua potable es esencial para mantener el estado de hidratación. Por ejemplo, muchos viajeros frecuentes me consultaron de qué manera pueden mantenerse hidratados cuando no siempre tienen un fácil acceso al agua. De hecho, esta premisa en parte despertó mi curiosidad y la de mis colegas del Centro de Nutrición Humana (Center for Human Nutrition) por estudiar las diferencias al mantener el estado de hidratación según los tipos de bebidas que se consumen.
Para nuestro estudio, participaron voluntarios saludables en dos pruebas separadas, que diferían sólo en los tipos de bebidas consumidas. En una de las pruebas, un tercio del volumen total de líquidos consumidos era agua pura y dos tercios era una mezcla de jugos, café y bebidas carbonatadas. Utilizamos estas combinaciones porque representan más de cerca lo que consumen la mayoría de los estadounidenses. En la otra prueba, los participantes consumieron la misma cantidad de líquidos, pero la mezcla de bebidas contenía sólo jugos, café y bebidas sin alcohol, sin incluir agua. Tras analizar los resultados, no encontramos diferencias en los marcadores de hidratación, lo que sugirió que, si bien el cuerpo necesita agua, no necesita el agua propiamente dicha siempre que se consuman las cantidades adecuadas de otras bebidas.
Para comprender las razones, ayuda considerar al “agua” como un nutriente que el cuerpo necesita. El nutriente “agua” está presente sin dudas en el agua potable pura. Pero también está presente en otros líquidos, como los jugos, el café y otras bebidas, como así también en la mayoría de los alimentos, en cantidades diversas. El cuerpo absorbe este nutriente “agua” y actúa de igual manera a nivel fisiológico independientemente de la fuente dietaria. Cerrar
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Entonces, ¿los alimentos aportan agua al cuerpo?
Dr. Grandjean: Así es. Las personas a veces se sorprenden de que los alimentos aporten agua al cuerpo. Pero así como hay bebidas y alimentos ricos en calcio como la leche, el queso, los vegetales de hojas verdes y las almendras, casi todo lo que bebemos y comemos contiene cierta cantidad de agua que el cuerpo puede utilizar. Por ejemplo, no es novedad que el agua, el té, el café, las bebidas deportivas, la leche, las bebidas sin alcohol y los jugos de frutas y verduras que bebemos representan entre 85 y 100 por ciento de agua (las sustancias sólidas, como el calcio y la proteína de la leche y la pulpa de los jugos, representan el resto). Pero pocas personas saben que el arroz, la pasta y los cereales cocidos tienen entre 65 y 90 de agua, y que incluso los frutos secos tienen entre 1 y 5 por ciento de agua en su peso.
De hecho, según el Instituto de Medicina (Institute of Medicine, IOM), del total de agua consumida por un estadounidense promedio, alrededor del 20 por ciento proviene de alimentos y el 80 por ciento proviene del agua y otras bebidas. Sin duda, esto varía según la persona. Esas personas que consumen mucha sopa, guisados, salsas, ensaladas y frutas en general reciben más del 20 por ciento del agua total diaria de los alimentos, mientras que aquellas personas que mantienen una dieta seca y comen más pan, galletas y carnes preparadas pueden recibir menos del 20 por ciento del agua total diaria de los alimentos.
Contenido de agua de ciertos alimentos y bebidas
Alimentos/bebidas % de agua Agua, infusiones de té o café, bebidas carbonatadas de bajas calorías, té en lata o botella, bebidas deportivas, limonada, jugos de vegetales 90-100% Leche, bebidas carbonatadas (comunes), jugos de fruta, bebidas a base de jugo 85-90% La mayoría de las frutas y verduras 70-85% Queso 40-50% Cereales, arroz y pasta 65-90% Pan, roscas, bizcochos 30-45% Los cereales listos para el consumo 2-5% Pescados y mariscos 70-80% Carne de res, pollo, cordero, cerdo, pavo, ternera 45-65% Papas fritas, pretzels, golosinas, galletas, bocaditos, frutas disecadas, palomitas de maíz 1-10% Semillas y frutos secos 1-5% Fuente: Hidratación: Líquidos de por vida (ILSI 2004)
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¿Existen factores específicos que impulsen el consumo de líquidos en las personas?
Dr. Grandjean: Sí. El motor fisiológico principal que impulsa al consumo de líquidos es la sed, que a su vez tiene tres disparadores fisiológicos principales. Dos de ellos, los osmorreceptores cerebrales y extracerebrales, responden a la deshidratación intracelular, mientras que los receptores de volumen responden a la deshidratación extracelular, que está estrechamente relacionada con el volumen sanguíneo. El agua en el cuerpo se encuentra principalmente en dos compartimientos diferentes: el líquido intracelular funciona sobre todo como un medio para el metabolismo celular; el líquido extracelular principalmente transporta nutrientes y oxígeno a las células, y aleja los desechos metabólicos de las células a través del torrente sanguíneo. Si bien el agua fluye entre estos dos compartimientos, la sed surge cuando disminuye el nivel de alguno de los dos. En la mayoría de las personas saludables, la sed se genera cuando una pérdida de líquidos corporales equivale al uno por ciento del peso corporal.
Sin embargo, elegir una bebida se asemeja más a una conducta que a una respuesta a la sed. Por ejemplo, la cultura tiene una influencia mayor en la preferencia de alimentos y bebidas. Se sabe que los británicos beben té y los italianos, vino. Y existen otros factores que afectan la elección de una bebida, como los atributos sensoriales que alteran el buen sabor, por ejemplo: el color, la esencia, el aroma y la textura, la apariencia, la temperatura y la disponibilidad. Cerrar
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Probablemente el desarrollo más sorprendente en cuanto a la hidratación es el consenso científico del Instituto de Medicina (Institute of Medicine, IOM) de que las bebidas con cafeína no causan deshidratación como se creía. ¿Cómo llegaron a esta conclusión los científicos?
Dr. Grandjean: Buena pregunta. Si bien estudios anteriores demostraban un efecto diurético del consumo de cafeína, ya sea en comprimidos o en bebidas con cafeína, utilizaban ciertas condiciones que reflejaban sólo la manera en que la cafeína y las bebidas con cafeína afectaban a las personas que la evitaban por completo. Como resultado, estos estudios no nos indicaban en realidad si causa deshidratación consumir bebidas con cafeína de manera habitual en cantidades y patrones normales, típicos de los consumidores de cafeína del “mundo real”. Pero muchas personas erróneamente creyeron que sí era cierto.
Sin embargo, para el informe sobre las Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para las necesidades de agua (2004) del IOM, los expertos en hidratación revisaron la información científica existente revisada por colegas sobre la cafeína y la hidratación, incluida una cantidad de estudios publicados en la última década que analizaban los efectos de la cafeína en el estado de hidratación de las personas que consumían bebidas con cafeína de forma habitual. Estos expertos determinaron que, en comparación con otras bebidas, el café, el té y otras bebidas con cafeína no afectan de forma negativa a los indicadores de hidratación de las personas que acostumbran consumir cafeína. Cerrar
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¿Qué cantidad de agua necesitamos por día para alcanzar la hidratación adecuada?
Dr. Grandjean: Hidratación es un término muy utilizado. Sin embargo, es más preciso utilizar términos que definen el estado de hidratación. [Ver Definiciones importantes] El objetivo es permanecer en un estado de equilibrio de agua, o normohidratación. Los requisitos de agua son determinados por el metabolismo de la persona, las condiciones ambientales y el nivel de actividad, y por eso son muy variables. Esos requisitos no sólo varían según la persona, sino que pueden variar considerablemente en una persona determinada día tras día. Por eso, la respuesta breve es que depende del caso, si bien en 2004, el IOM nos proporcionó algunas pautas generales para un consumo total diario de agua, que incluye bebidas y alimentos. Estas pautas son para personas saludables sedentarias que viven en climas moderados; las personas activas o expuestas a altas temperaturas, elevadas altitudes o a bajos niveles de humedad podrían necesitar más agua.
Consumo adecuado (CA) de agua para las personas
Rango de edad Consumo adecuado de agua por día Total de agua* Cantidad de bebidas, incluida el agua Bebés De 0 a 6 meses 3 tazas (0,7 l)** N/A De 7 a 12 meses 3,5 tazas (0,8 l)*** Niños De 1 a 3 años 5,5 tazas (1,3 l) 4 tazas (0,9 l) De 4 a 8 años 7,5 tazas (1,7 l) 5 tazas (1,2 l) Adolescentes, de 9 a 13 años Hombres 10,5 tazas (2,4 l) 8 tazas (1,8 l) Mujeres 9 tazas (2,1 l) 7 tazas (1,6 l) Adolescentes, de 14 a 18 años Hombres 14 tazas (3,3 l) 11 tazas (2,6 l) Mujeres 10 tazas (2,3 l) 8 tazas (1,8 l) Adultos. De 19 a 70 en adelante Hombres 16 tazas (3,7 l) 13 tazas (3 l) Mujeres 11,5 tazas (2,7 l) 9 tazas (2,2 l) *“Total de agua” incluye los líquidos de todos los alimentos y las bebidas que se consumen. Se redondea a lo más cercano a 1/2 taza.
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**se supone que proviene de la leche materna.
*** se supone que proviene de la leche materna y los alimentos y las bebidas complementarios.
Fuente: Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias 2004.
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¿De qué manera las personas pueden evaluar su estado de hidratación?
Dr. Grandjean: El “estándar de oro” para determinar el estado de hidratación en un punto específico del tiempo es analizar la osmolalidad del suero en sangre. Sin embargo, muchas personas no desean realizarse un análisis de sangre ni les resulta cómodo, por eso lo hacemos sólo según las condiciones clínicas o durante estudios de investigación. Para la mayoría de los atletas o las personas sanas, controlar el color de la orina es un método razonable para determinar si consumen suficiente cantidad de líquidos. El color amarillo “pálido” en la orina indica una hidratación adecuada. El color más oscuro indica que no se consume lo suficiente, aunque algunos medicamentos y suplementos vitamínicos afecten el color de la orina. La frecuencia de la orina es otro indicador. Las personas sanas deben orinar al menos cuatro veces al día. En el caso de los atletas, el cambio diario en el peso corporal es un cálculo adecuado de los cambios de hidratación, siempre que las mediciones iniciales obtenidas sean cuidadosas y se controlen los factores que inducen a confusión, como el cambio de peso corporal antes y después de los ejercicios, si suponemos que el ejercicio comienza en un estado de normohidratación.
Y sin duda, la sed también cuenta. Sin embargo, si bien la sed es una señal biológica de que el cuerpo tiene desequilibrio de agua y necesita más líquidos, la falta de sed no siempre puede ser un indicador preciso del consumo adecuado de líquidos. Cerrar
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¿Quién tiene más riesgos de no consumir la cantidad adecuada de líquidos?
Dr. Grandjean: Algunas de las personas que tienen más riesgos de no consumir la cantidad adecuada de líquidos son los bebés, los ancianos y las personas que viven o trabajan en ambientes calurosos y están físicamente activas.
Bebés: Los bebés difieren física y fisiológicamente de los adultos y los niños. Por ejemplo, un gran porcentaje del peso corporal de un bebé es agua. El índice de intercambio de líquidos de un bebé es además siete veces superior que el de un adulto y su índice metabólico es dos veces superior con relación al peso corporal. Como resultado, un bebé puede deshidratarse muy rápido.
Ancianos: Aunque el sistema del cuerpo responsable de regular la pérdida de agua por los riñones y, por ende, la capacidad de conservar el agua del cuerpo, parece ser menos fuerte en los ancianos, el problema de la deshidratación en los ancianos parece estar más relacionado con lo que se consume y no con lo que se elimina. Los cambios fisiológicos relacionados con la edad, como problemas de falta de sed, incontinencia, movilidad reducida y confusión, pueden limitar el consumo voluntario de líquidos, en especial entre las personas mayores que están en instituciones y los adultos de la comunidad con salud delicada. En el caso de estas personas, una hidratación insuficiente puede tener consecuencias importantes. La deshidratación en las personas mayores está relacionada con un aumento en el riesgo de las caídas, las infecciones en el tracto urinario, las enfermedades dentales, las afecciones broncopulmonares, los cálculos renales, el cáncer, la constipación y los problemas en la función cognitiva. Sin embargo, los adultos mayores sanos, por lo general, pueden mantener el equilibrio de líquidos respondiendo a su sed.
La actividad física y los ambientes calurosos: Las Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para las necesidades de agua fueron diseñadas para personas inactivas o moderadamente activas que viven en ambientes templados; las personas físicamente activas o expuestas a ambientes calurosos a veces necesitan mucho más. Los requisitos de agua diarios para condiciones moderadas pueden duplicarse, o incluso triplicarse, para climas muy calurosos, y pueden cuadriplicarse para personas muy activas, en comparación con personas sedentarias. Las palabras “físicamente activos” suelen asociarse con atletas, pero los granjeros, los mineros, el personal del ejército, los trabajadores de la construcción, los bomberos, los trabajadores forestales, los empleados de parques y lugares de recreación, y el personal industrial en general son personas físicamente muy activas y en muchos casos trabajan en ambientes calurosos. Cerrar
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¿Puede darse que alguien consuma demasiado líquido?
Dr. Grandjean: Sí. Afortunadamente, no es un caso muy común, pero puede darse. Si consumimos más líquidos de los que necesitamos, nuestro cuerpo aumenta la diuresis en proporción con el exceso de consumo de líquido. Si la cantidad de líquido supera la capacidad del riñón de eliminar el exceso de agua, se diluye la concentración de sodio del cuerpo y puede causar un serio desequilibrio de electrolitos. Este desequilibrio suele denominarse hiponatremia o toxicidad de agua. Los términos médicos para esta enfermedad son deshidratación hipotónica, deshidratación hiponatrémica y reducción del volumen y los electrolitos. Comúnmente vemos casos de hiponatremia en bebés menores de seis meses. La intoxicación hídrica también puede darse en bebés que consumen varios biberones de agua por día o fórmulas para bebés poco concentradas. Más recientemente, esta enfermedad fue documentada como frecuente en atletas y la denominan “Hiponatremia asociada con el ejercicio (HAE)”. Algunas enfermedades también pueden causar hiponatremia. Cerrar
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¿Puede la deshidratación afectar al estado cognitivo?
Dr. Grandjean: Sí. La deshidratación puede perjudicar la función cognitiva y el control motor. Sin embargo, gran parte de esta investigación evaluó a personas que estaban deshidratadas a causa del esfuerzo físico, los climas calurosos o la combinación de ambos. Pocos estudios observaron en realidad los efectos de la deshidratación sólo a causa del consumo inadecuado de líquidos.
Recientemente realizamos dos estudios en hombres sanos de 19 a 35 años para determinar si el estado de hidratación sólo afectaba a las funciones cognitivas. Nuestros resultados demostraron que cuando los participantes no tenían un equilibrio de agua adecuado, tardaban más en procesar la información. También demostraron una menor velocidad psicomotriz en su mano dominante. Estos hallazgos, junto con otros estudios que demostraron disfunciones en la visión periférica, discriminación perceptiva, seguimiento, recuerdos, atención, habilidades psicomotrices y memoria a corto plazo o de trabajo, indican que el consumo inadecuado de líquidos, ya sea solo o combinado con otras tensiones, sí afecta negativamente a las funciones cognitivas. Sin embargo, se necesita desarrollar más esta área. Cerrar
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¿Qué más hay a la vanguardia de las investigaciones sobre hidratación?
Dr. Grandjean: Sabemos que la deshidratación es un problema para los ancianos y afecta al rendimiento de los atletas. Sin embargo, hay mucho por aprender. Como mencioné anteriormente, tenemos a la vista mucho trabajo nuevo e interesante que analiza los efectos del estado de hidratación en la capacidad de una persona sana para realizar tareas y concentrarse. También necesitamos comprender mejor los efectos de la falta de agua en el cuerpo en cuanto al riesgo de accidentes, golpes de calor y termoplejías o paros cardíacos relacionados con la actividad física intensa. Asimismo necesitamos desarrollar métodos no invasivos, o mínimamente invasivos, para determinar el estado de hidratación, como también las capacidades de definir más precisamente las necesidades de líquidos.
Se están descubriendo muchas cosas en este campo de investigación y hay mucho más por aprender, por eso manténgase informado porque la ciencia detrás de la hidratación sigue evolucionando. Cerrar
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Definiciones importantes
Bebida
Un líquido potable, como el agua, el café, el té, las bebidas carbonatadas, la leche, los jugos de frutas y los jugos de verduras.Deshidratación
El proceso de pérdida de agua del cuerpo.Normohidratación
El estado de equilibrio de agua, que es el resultado neto del equilibrio entre el consumo y la pérdida de agua.Líquido
El fluido corporal es un líquido a base de agua que contiene los iones y las células. El fluido dietario incluye el líquido que se consume de los alimentos y las bebidas de una dieta.Hipohidratación
El estado de equilibrio negativo de agua.Hiperhidratación
El estado de equilibrio positivo de agua.Rehidratación
El proceso de recepción de agua en el cuerpo.Total de agua del cuerpo (TAC)
La cantidad de agua en el cuerpo humano.Consumo total de agua
El agua que se consume de los alimentos y las bebidas, incluida el agua.Agua
Un nutriente esencial que es el constituyente principal de toda materia viva. Cerrar
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Referencias
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Biografía
Ann Grandjean, EdD, FACSM, CNS
Dr. Ann Grandjean es presidente del Centro de Nutrición Humana (Center for Human Nutrition), directora adjunta de Medicina Interna en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska y miembro del Cuerpo de Graduados de la Universidad de Nebraska y del Programa Interdepartamental de Nutrición de la Universidad de Nebraska-Lincoln. También prestó servicios como asesora nutricional en el Departamento atlético de la Universidad de Nebraska y en el Comité Olímpico de los Estados Unidos.
Las opiniones de expertos y organizaciones citados en este artículo y en los propios no necesariamente representan las opiniones de cualquier institución o asociación a las que pertenecen, del Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar ni de cualquier miembro del Consejo asesor del Instituto de Bebidas.