Sacarina
Descubierta hace más de un siglo, la sacarina es un edulcorante sin calorías 300 veces más dulce que el azúcar. Se ha utilizado como edulcorante sin calorías en alimentos y bebidas durante más de cien años, sobre todo en Europa durante la escasez de azúcar que generaron las dos guerras mundiales.
Hoy en día, la sacarina se utiliza en una gran variedad de bebidas y alimentos de bajo contenido calórico y sin azúcar, entre ellos los edulcorantes de mesa, los productos horneados, las mermeladas, la goma de mascar, las frutas enlatadas, las golosinas, las salsas para postres y los aderezos para ensaladas así como en prodcutos cosméticos, suplementos alimenticios (de vitaminas o minerales) y productos farmaceúticos. También se emplea como edulcorante de mesa comercializado con los nombres Sweet n' Low®, Sugar Twin® y Necta Sweet®.
Seguridad
Mediante estudios que consistían en aplicar altas dosis de sacarina en ratas, se han disipado las dudas que asociaban la sacarina con el cáncer.
La sacarina ha sido tema de extensas investigaciones científicas y es uno de los ingredientes más estudiado en cuanto a la provisión de alimentos. Las extensas investigaciones realizadas en humanos confirman que la sacarina es segura para todos los grupos poblacionales, incluso niños y mujeres embarazadas o lactantes. Más de cien países en todo el mundo permiten su utilización en alimentos y bebidas, incluidos los Estados Unidos. La Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU., el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos para Alimentos (Joint Expert Committee on Food Additives, JECFA) y la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority, EFSA) evaluaron esta sustancia y determinaron que era segura para el consumo humano.
Aunque las autoridades internacionales de salud ahora coinciden en que la sacarina es segura para el consumo humano, en el pasado se puso en duda la seguridad de este edulcorante tras estudios realizados a principios de la década del 70 que indicaban que una alta dosis (equivalentes a cientos de latas de bebida carbonatada baja en calorías por día durante toda la vida) incrementaba la aparición de cáncer de vejiga en ratas macho de laboratorio. En estudios de laboratorio subsecuentes se determinó que el cáncer de vejiga estaba relacionado con la fisiología del sistema urinario de la rata y que los factores que se pensaba que contribuían a la inducción de tumores en ratas (incluidos el pH urinario, la osmolaridad, el volumen y la presencia de precipitado, y el daño causado por la ingestión de dosis muy altas de sacarina sódica) eran irrelevantes para el ser humano. Los resultados de varios estudios epidemiológicos también indican que no hay una relación clara entre el consumo de sacarina y el cáncer urinario de vejiga en humanos. Estos factores sumados a las investigaciones realizadas en los últimos 25 años demuestran de manera abrumadora que la sacarina no causa cáncer en humanos y, como resultado, la sacarina fue eliminada del informe sobre sustancias cancerígenas realizado por los Estados Unidos (U.S. National Toxicology Program's Report on Carcinogens) en el año 2000.
Ingestión Diaria Admisible (IDA)
La IDA para la sacarina es 5 mg/kg de peso corporal por día para niños y adultos. Esto significa que una persona de 150 libras (68 Kg.) puede consumir alrededor de 9 paquetes de edulcorante de mesa casi todos los días de su vida sin efectos adversos para la salud.
Metabolismo
La sacarina no se metaboliza en el organismo humano (pasa a través del cuerpo sin alterarse) y no reacciona con el ADN.
Para obtener más información sobre la sacarina, consulte Saccharin.org