Las fibras son un tipo de hidratos de carbono que se hallan en los vegetales y se pueden clasificar en solubles e insolubles. Las fibras solubles se disuelven en los líquidos y se utilizan a menudo en alimentos para brindar textura y consistencia. Las fibras insolubles no se disuelven en agua sino que la retienen y, de esta manera, ayudan a trasladar los desechos a través del tubo digestivo.
Las fibras se encuentran en los alimentos de origen vegetal, como las frutas, las verduras, las legumbres, los cereales, los frutos secos y las semillas. Por lo general, los cereales integrales contienen más fibras que los refinados. Asimismo, las verduras y las frutas enteras contienen más fibras que en forma de jugo.
Algunas bebidas a base de soja, los jugos y los yogures pueden comercializarse con un agregado de fibra; verifique si se indica en la etiqueta.
A pesar de todos los beneficios que la salud recibe al consumir bebidas y alimentos ricos en fibras, la mayoría de las personas no ingieren la cantidad de fibras recomendada. Mientras que los expertos recomiendan consumir de 25 a 38 gramos de fibras diariamente, en promedio, sólo ingerimos la mitad de dicha proporción. Es posible que parezca difícil ingerir una cantidad suficiente de fibras en la dieta, aunque las empresas de alimentos incorporan fibras a la mayoría de sus alimentos y bebidas a fin de satisfacer las necesidades de consumo de fibras.
Aunque la mayoría de las personas no deben preocuparse por ingerir demasiadas fibras, la ingesta superior a 50 a 60 gramos de fibras por día puede disminuir la absorción de vitaminas y minerales, y provocar molestias estomacales.
El consumo de fibras en grandes cantidades puede ocasionar problemas si además se consume un suplemento de fibras; sin embargo, es muy probable que si mantiene una dieta saludable con alimentos ricos en fibras, ingerirá los niveles recomendados.