Todos sabemos que la mayoría de los jugos contienen vitamina C, pero ¿sabía que algunos también son buenas fuentes naturales de potasio, folato y betacaroteno, un antioxidante importante? Algunos jugos y bebidas a base de jugo también están fortificados con calcio que ayuda a la construcción de los huesos y vitamina D, lo que les proporciona a los niños la fuerza nutricional adicional que necesitan.
Las Guías Dietéticas de 2005 aconsejan que los niños consuman entre 5 y 9 porciones (4,5 tazas) de frutas y vegetales por día. Los jugos pueden ayudar a cumplir con este objetivo, siempre y cuando la mayoría de las porciones de frutas y vegetales provengan de alimentos enteros para asegurarse el consumo de fibras adecuado.
Pruebe agregar un poco de diversión utilizando jugos de maneras no tradicionales. Mezcle los jugos de frutas con yogur, hielo y frutas frescas para obtener un batido rápido y al instante. O agregue jugos de vegetales a las sopas o cacerolas.
La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) reconoce que la vitamina C y los flavonoides que se encuentran en los jugos pueden tener efectos beneficiosos en la salud a largo plazo.1 Para ayudar a los padres a controlar el consumo de jugo de sus hijos, la AAP ha sugerido las siguientes recomendaciones:
¹ American Academy of Pediatrics Committee on Nutrition. The use and misuse of fruit juice in pediatrics. Pediatrics, 2001;107:1210-1213.
El único fluido recomendado para los bebés menores de 6 meses es la leche materna o la fórmula infantil para lactantes. Por lo tanto, espere para darle a su bebé jugo de frutas hasta que tenga por lo menos 6 meses.