Las caries han disminuido entre los niños pequeños en los países industrializados en gran medida gracias a que se ha mejorado la higiene dental y se ha agregado fluoruro al agua potable, a los dentífricos y a los enjuagues bucales. Pero las cavidades dentales todavía pueden ser un problema para los niños, los adolescentes y los adultos.
Todos los azúcares comunes, inclusive aquéllos que se encuentran en las bebidas endulzadas, jugo, leche y alimentos dulces como las galletas, así como también los almidones como aquéllos que se encuentran en la harina, el pan, las pastas y las galletas, pueden contribuir a las cavidades dentales. Además, los alimentos y las bebidas ácidas como los jugos cítricos, los pickles y algunas bebidas sin alcohol pueden contribuir a la erosión del esmalte dental en algunos individuos si se consumen con frecuencia.
Cuando se consumen alimentos o bebidas que contienen azúcares o almidones, las bacterias en placa, una capa pegajosa de bacterias que se forma constantemente en los dientes, producen un ácido que ataca el esmalte dental. La pegajosidad de la placa mantiene el ácido en contacto con los dientes. Con el transcurso del tiempo y después de muchos de tales ataques, el esmalte se puede descomponer y se forma una cavidad.
El fluoruro, un mineral principalmente asociado con los tejidos calcificados (huesos y dientes), actúa para inhibir, y también para revertir, la formación y la progresión de las cavidades dentales.