El ciclamato es un edulcorante de bajas calorías 30 veces más dulce que la sacarosa. Es soluble en los líquidos y, dada su estabilidad a altas y bajas temperaturas, se puede almacenar durante mucho tiempo. El uso del ciclamato, que fue descubierto en 1937, en alimentos y bebidas está aprobado en más de 100 países de todo el mundo, entre ellos Canadá, Australia y México.
El ciclamato es un complemento excelente para otros edulcorantes de bajas calorías que se usan comúnmente para reducir el contenido calórico de alimentos y bebidas de gran consumo. La combinación de ciclamato y otros edulcorantes de bajas calorías produce un efecto sinérgico que intensifica el sabor dulce general y reduce la cantidad total de edulcorante que se necesita para obtener el nivel del dulzor deseado. El ciclamato también enmascara el regusto que dejan otros edulcorantes de bajas calorías como la sacarina, lo que mejora el sabor general de los alimentos y las bebidas que contienen este edulcorante.
El uso del ciclamato en alimentos y bebidas está aprobado en más de 100 países. En los últimos 10 años, el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos para Alimentos (Joint Expert Committee, JECFA) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Organización Mundial de la Salud (FAO/OMS) ha analizado publicaciones científicas relacionadas con los ciclamatos y ha determinado de manera constante que el uso del ciclamato es seguro para los seres humanos. El ciclamato también fue aprobado por el Comité Científico en Alimentos (Scientific Committee on Food, SCF) de la Comisión Europea (actualmente, Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria [European Food Safety Authority, EFSA]). La Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. está estudiando una petición para la nueva aprobación del ciclamato. La petición analiza nuevas pruebas científicas, que incluyen unos 75 estudios nuevos, que demuestran la seguridad del uso del ciclamato en seres humanos. Además, la Asociación Estadounidense de Estadísticas (American Statistical Association) y la Sociedad de Toxicología (Society of Toxicology) han solicitado a la FDA que reconsidere los principios estadísticos y científicos sobre los que se fundó su decisión de 1980 de no volver a aprobar el uso del ciclamato. El Comité de Evaluación sobre el Cáncer (Cancer Assessment Committee, CAC) perteneciente a la FDA y la Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Sciences) de los EE. UU. también avala la seguridad del ciclamato. En 1984, el CAC analizó las pruebas científicas y llegó a la conclusión de que “[L]a evidencia conjunta de los numerosos experimentos. . . indica que el ciclamato no es cancerígeno”. La Academia Nacional de Ciencias (NAS) ratificó la seguridad del ciclamato en junio de 1985 mediante la siguiente observación: “la totalidad de la evidencia de estudios en animales no indica que el ciclamato en sí (o la ciclohexilamina, su principal metabolito) sea cancerígeno”.
El JECFA ha establecido la ingesta diaria admisible (IDA) de ciclamato en 11 mg/kg de peso corporal, mientras que el SCF la estableció en 7 mg/kg de peso corporal. El nivel de IDA es la ingesta de alimentos diaria aceptable de edulcorantes que, según lo determinado por estos organismos reguladores, se puede consumir diariamente durante toda la vida sin correr un riesgo considerable. La IDA no es un umbral toxicológico. Es una cifra genuina de la cantidad que se puede consumir sin peligro alguno, todos los días durante toda la vida, sin que cause ningún tipo de daño. Los estudios realizados sobre los hábitos alimentarios han demostrado que las personas rara vez superan los niveles de IDA establecidos para los edulcorantes de bajas calorías. Por ejemplo, un adulto de 70 kg (150 libras) necesitaría beber más de 3 litros de una bebida carbonatada endulzada con ciclamato para exceder la IDA establecida por el JECFA para este edulcorante y casi 2 litros para exceder la IDA establecida por el SCF.
Ningún edulcorante de bajas calorías puede igualar el sabor y la funcionalidad del azúcar de mesa (sacarosa), pero el uso de una combinación de edulcorantes de bajas calorías, en especial aquellas que contienen ciclamato, puede lograr un dulzor muy semejante. El uso de combinaciones de edulcorantes también puede reducir la cantidad de edulcorante necesario para obtener el nivel de dulzor deseado. Por este motivo, algunos edulcorantes son sinérgicos (es decir, son más dulces combinados que la suma de sus dulzores si se utilizan por separado). De todos los edulcorantes sin calorías, el ciclamato es el más notable en las sinergias que resultan de su combinación con otros edulcorantes. Genera sinergia con sacarina, aspartamo y acesulfamo K y, de esta forma, las combinaciones binarias de ciclamato/sacarina, ciclamato/aspartamo y ciclamato/acesulfamo K, así como las combinaciones ternarias de ciclamato/sacarina/aspartamo y ciclamato/acesulfamo K/aspartamo son sistemas edulcorantes con buena calidad de sabor. En todas estas combinaciones, la sinergia permite reducciones importantes en el uso total de edulcorantes sin calorías. Además, el uso de una combinación puede mejorar la estabilidad del producto.
En 1969, como consecuencia de un estudio muy polémico realizado en animales, en el que las ratas que recibieron dosis altas de ciclamato desarrollaron tumores, se dejó de utilizar el ciclamato en alimentos y bebidas en los Estados Unidos e Inglaterra. Desde entonces, más de 75 estudios científicos sobre el ciclamato han demostrado que es seguro para el consumo humano. En 1984, después de analizar todas las pruebas científicas, el Comité de Evaluación sobre Cáncer de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU. llegó a la conclusión de que el ciclamato no es cancerígeno. En 1985, este hallazgo se confirmó en una evaluación independiente del informe llevada a cabo por la Academia Nacional de Ciencias de los EE. UU. (US National Academy of Sciences). Como resultado de estos nuevos estudios, numerosas autoridades, inclusive el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos para Alimentos (JECFA) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Organización Mundial de la Salud (FAO/OMS), el Comité Científico en Alimentos (SCF) de la Comisión Europea (actualmente la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria, [European Food Safety Authority, EFSA]) y autoridades de seguridad de los alimentos de México han aprobado su uso en una amplia variedad de productos alimenticios. La Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. está estudiando una petición para la nueva aprobación del ciclamato.
Sí. El JECFA, que es la Comisión Conjunta de Expertos sobre Aditivos Alimentarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ha establecido Ingestas Diarias Admisibles (IDA - Sigla adoptada por organismos regulatorios y normativas como el Código Alimentario Argentino) de edulcorantes intensivos, como las que se describen a continuación:
Estas recomendaciones han sido adoptadas por muchos países en sus marcos regulatorios, incluyendo Argentina (1), Chile, Brasil, México y Bolivia.
Por otra parte, la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria Europea) ha establecido los siguientes IDA:
Estos son los valores de referencia para los países de la Unión Europea, incluyendo España.
(1) El Código Alimentario Argentino establece para la sacarina un valor de Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 0 a 2,5 mg/kg de peso corporal del ácido.