
La mayoría de los profesionales de la salud saben que la vitamina D cumple una función muy importante al aumentar la eficacia de la absorción del calcio dietario y al prevenir el raquitismo en los niños. En la última década, nuevas investigaciones también revelaron otras relaciones importantes entre la vitamina D y la salud ósea, así como también datos actuales que indican que posiblemente podría cumplir una función importante al fortalecer las defensas del cuerpo contra las enfermedades crónicas y autoinmunes, y al controlar el crecimiento de las células (tanto normales como cancerosas). Si bien comprender de manera científica una función posiblemente mucho más amplia de la vitamina D que promueve un óptimo estado de salud ha conducido a expertos a exigir un incremento considerable del consumo recomendado, recientes estudios de consumo de alimentos sugieren que muchos estadounidenses no logran cumplir con las recomendaciones actuales de forma habitual.
Para comprender mejor los hallazgos y las tendencias de investigación emergentes sobre la vitamina D, el Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar (The Beverage Institute For Health & Wellness, BIHW) de The Coca-Cola Company habló con Michael F. Holick, M.D., Ph.D., Profesor de Medicina, Fisiología y Biofísica, Director del Laboratorio de investigaciones sobre la piel, los huesos y la vitamina D de la Facultad de Medicina de Boston (Boston University Medical School) y conocido investigador de la vitamina D.
BIHW: Los científicos están comprometidos con la investigación de interés a fin de explorar los posibles vínculos entre el estado de bajo consumo de vitamina D y el mayor riesgo de contraer numerosas enfermedades crónicas. ¿Por qué creen los investigadores que vale la pena explorar ese vínculo?
Dr. Holick : A principios de la década de los cuarenta, primero se observó que las personas que vivían en Vermont, Massachusetts, y New Hampshire tenían más probabilidades de morir de cáncer, incluido el cáncer de mama, colon y próstata, que aquellas personas que vivían en los estados del Sur, como Texas, Carolina del Sur y Georgia. En la década de los noventa, se demostró que vivir a altas latitudes aumentaba el riesgo no sólo de contraer cáncer mortal, sino también diabetes de tipo 1, esclerosis múltiple e hipertensión.1
Si bien podía deducirse que vivir a altas latitudes aumentaba el riesgo de sufrir deficiencias de vitamina D, luego de una década de investigaciones finalmente se revelaron los mecanismos por los que el estado de la vitamina D podría causar ciertas enfermedades. En síntesis, ahora sabemos que cada tejido y célula del cuerpo necesita de la vitamina D para funcionar correctamente.
Cáncer: La vitamina D es una de las hormonas más poderosas para regular el crecimiento de las células. La mayoría de las células del cuerpo, incluidas las células de la próstata, el colon y las mamas, tienen receptores de vitamina D. Cierta evidencia sugiere que la forma activa de la vitamina D inhibe la proliferación de células cancerígenas e induce la diferenciación en células de funcionamiento normal. Además, existen varios estudios de observación retrospectivos y prospectivos que indican una disminución del 50 por ciento o más del riesgo de desarrollar cáncer de intestino grueso y próstata cuando los niveles de 25(OH)D, que es la forma principal de vitamina D que se encuentra en el torrente sanguíneo, son superiores a los 20 ng/ml (50 nmol/l), o cuando se aumenta el consumo de vitamina D. Los hallazgos son similares para el cáncer de mama.2
Hipertensión: Los epidemiólogos también sostuvieron durante un tiempo que las personas que vivían a altas latitudes en todo el mundo tenían un mayor riesgo de sufrir hipertensión, lo que sugiere que un estado adecuado de vitamina D proveniente de la exposición al sol podría proteger de la hipertensión. Para probar esta hipótesis, se expuso a adultos hipertensos tres veces a la semana y por tres meses a una cama solar que emitía la radiación similar a la luz solar de verano, lo que producía vitamina D3 en la piel, o la luz solar de invierno, que no produce vitamina D3. Las personas que recibieron la radiación de la “luz solar de verano” aumentaron un 180 por ciento el suero 25(OH)D y disminuyeron 6 mm Hg de la presión sanguínea sistólica y diastólica, lo que les permitía vivir dentro del rango normal. Los niveles de suero 25(OH)D y presión sanguínea no presentaron modificaciones en las personas que recibieron la radiación similar a la luz solar de inverno. 2
No debemos sorprendernos de la relación entre un estado adecuado de vitamina D y el menor riesgo de sufrir hipertensión porque 1,25(OH)2D es una de las hormonas más poderosas para regular la hormona de la presión sanguínea, la renina, en los riñones.2 Sin embargo, todavía tenemos mucho por aprender en esta área.
Diabetes tipo 1: Existe cierta información interesante acerca de la vitamina D adecuada y algunas enfermedades autoinmunes. Por ejemplo, un estudio con un tipo especial de ratones no obesos, que normalmente desarrollan diabetes tipo 1 a los 200 días de vida, develó que una dosis diaria de 1,25(OH)2D3 reducía el riesgo de desarrollar la enfermedad en un 80 por ciento.2
Además, un estudio de 2001 realizado en Finlandia, que analizó una cohorte de nacimiento de más de 10.000 niños, reveló que aquéllos que normalmente recibían una dosis suplementaria de 2.000 UI de vitamina D por día durante el primer año de vida reducían un 78 por ciento el riesgo de desarrollar la diabetes tipo 1, en comparación con aquéllos que normalmente recibían una cantidad menor que la recomendada.7 Estos interesantes hallazgos preliminares merecen una mayor investigación.
Diabetes tipo 2: Ahora se admite que las células que producen la insulina en el páncreas responden a la vitamina D activa, lo que mejora la producción de insulina. Me informaron que hombres y mujeres que ingirieron 1.200 miligramos de calcio y más de 800 UI de vitamina D por día redujeron el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 un 33%.4
Esclerosis múltiple: Recientes hallazgos observacionales del Estudio de Salud de las Enfermeras (Nurses’ Health Study) de Harvard informaron que un consumo mayor de vitamina D estaba relacionado con un riesgo menor de desarrollar esclerosis múltiple. Además, en una prueba aleatoria, doble ciego y controlada, los pacientes con esclerosis múltiple recibieron un suplemento o placebo de vitamina D. Los resultados demostraron que las personas que recibieron el suplemento de vitamina D habían incrementado los niveles de suero de un factor de crecimiento relacionado con la fase estable de la esclerosis múltiple. 2Se necesitan otras pruebas clínicas bien diseñadas para determinar si la deficiencia de vitamina D incrementa el riesgo de esclerosis múltiple, o si un mayor consumo de vitamina D brinda protección.
BIHW : ¿Qué opina acerca de los resultados recientes de la Iniciativa de Salud de las Mujeres (Women’s Health Initiative) que demuestran que los suplementos de calcio y vitamina D no reducen las fracturas de cadera en mujeres posmenopáusicas?
Dr. Holick: Los resultados en realidad no sorprenden porque las personas recibieron sólo 400 UI de vitamina D por día, que no es suficiente para aumentar los niveles de suero 25(OH)D al rango deseado. La observación de la Iniciativa de Salud de las Mujeres que demostraba que el suplemento de calcio y vitamina D no reducía las fracturas de cadera en las mujeres posmenopáusicas fue deficiente, ya que la mayoría de las mujeres del estudio admitió que no consumieron calcio ni vitamina D al menos el 60% del tiempo. Sin embargo, el análisis del subconjunto de mujeres que consumieron el calcio y la vitamina D al menos el 80% del tiempo demostró una reducción estadísticamente importante del 29% del riesgo de fractura de cadera. 5A pesar de algunos estudios negativos, gran parte de la evidencia de pruebas aleatorias controladas respalda una reducción del riesgo de fracturas con un estado suficiente de vitamina D, que se da en combinación con el calcio en la mayoría de las pruebas. Esto se comprueba especialmente en casos de un bajo consumo de vitamina D y calcio a valores iniciales.6
También es importante saber que la vitamina D cumple una función importante al fortalecer la función muscular. Varios estudios indican que una falta de vitamina D debilita los músculos y provoca caídas en personas mayores. Informamos que los residentes de geriátricos que consumieron 800 UI de vitamina D por día hasta por un año redujeron el riesgo de caídas un 72%. 5También puede ser un factor de pérdida de masa y fortaleza muscular.
BIHW: ¿De qué manera la vitamina D afecta a la salud ósea?
Dr. Holick: Los niños y adolescentes que no consumen suficiente vitamina D no alcanzarán el estado final óptimo y genéticamente programado de masa ósea porque no pueden absorber de manera suficiente el calcio dietario necesario para el proceso de mineralización de los huesos. En adultos, la deficiencia de vitamina D causa una mala absorción del calcio, lo que provoca un hiperparatiroidismo secundario. Esto tiene como consecuencia una mayor eliminación del calcio de los huesos, lo que causa la pérdida de masa ósea y un mayor riesgo de sufrir osteoporosis. La deficiencia de la vitamina D también causa un defecto en la mineralización de la estructura ósea y, en consecuencia, osteomalacia (raquitismo en adultos). A diferencia de la osteoporosis, que se caracteriza por agujeros en el hueso sin dolor, la osteomalacia puede causar dolores aislados y generalizados en los huesos y los músculos. En pacientes con osteomalacia, los bajos niveles de suero 25(OH)D están relacionados con la debilitación de los músculos.
BIHW: ¿Cuánta vitamina D necesitamos por día?
Dr. Holick: En 1997, el Instituto de Medicina estableció consumos adecuados de vitamina D a 200 UI del primer año de vida a los 50 años, 400 UI de los 51 a 70 años y 600 UI para mayores de 71 años. 5 Sin embargo, muchos integrantes de la comunidad científica ahora concuerdan que estos niveles son demasiado bajos y, si suponemos una falta de exposición al sol, muchas organizaciones, incluida la Fundación Nacional de Osteoporosis, recomendaron un consumo de 800 a 1.000 UI de vitamina D3 por día. Esta cantidad ayuda a aumentar la absorción de calcio intestinal y la salud ósea, y ayuda a mantener los niveles de suero deseable de 25(OH)D de 30 a 100 ng/ml (de 75 a 250 nmol/l). Si bien es considerablemente más alta que las recomendaciones actuales, igual se encuentra dentro del nivel seguro. Ahora se admite que por cada 100 UI de vitamina D que se consume, el nivel de 25(OH)D en sangre aumenta a 1 ng/ml. Entonces, a fin de aumentar el nivel de 25(OH)D en sangre al rango deseado de 30 a 100 ng/ml (de 75 a 250 nmol/l), los niños y adultos necesitan consumir entre 1.000 y 2.000 UI de vitamina D por día para alcanzar estos niveles, si no se contribuye con exposición al sol. Recientemente realizamos un estudio en adultos saludables de Boston a fines del invierno. Consumieron 1.000 UI de vitamina D2 o 1.000 UI de vitamina D3 por día. El nivel promedio en sangre de estas personas a fines del invierno era de 18 ng/ml aproximadamente; 1.000 UI de vitamina D2 o D3 por día aumentaron sus niveles en sangre a 28 ng/ml aproximadamente. Por ello, para alcanzar un nivel deseado de 25(OH)D de > 30 ng/ml, una persona debe consumir al menos 1.500 UI de vitamina D por día.8 Yo consumo un suplemento de 1.000 UI de vitamina D3 por día junto con un complejo multivitamínico que contiene 400 UI de vitamina D. Mi nivel de 25(OH)D en sangre es de aproximadamente 40 ng/ml.
FUENTES DE VITAMINA D
FUENTE |
CONTENIDO DE VITAMINA D |
Exposición a la luz solar (de 5 a 10 minutos) |
~3.000 UI de vitamina D3 |
SALMÓN |
|
Fresco y de granja (3,5 onzas) |
De 100 a 250 UI de vitamina D3 o D2 |
En lata (3,5 onzas) |
De 300 a 600 UI de vitamina D3 |
ALIMENTOS FORTIFICADOS |
|
Leche fortificada (1 taza) |
~100 UI de vitamina D3 |
Jugo de naranja fortificado (1 taza) |
~100 UI de vitamina D3 |
Cereal fortificado para el desayuno (1 porción) |
~100 UI de vitamina D3 |
Fuente: Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. 2005. Base de datos nacional sobre nutrientes del USDA para referencia estándar, Publicación 18. Página principal del Laboratorio de Datos de Nutrientes. Último acceso el 19 de mayo de 2006. (En inglés)
El nivel de consumo superior tolerable de la vitamina D actualmente se establece en 2.000 UI para personas a partir del año de edad. Clínicamente, se suele ver la toxicidad de la vitamina D sólo en quienes consumen grandes cantidades que superen las 10.000 UI por día.
BIHW: ¿Acaso la mayoría de los estadounidenses no consume suficiente vitamina D?
Dr. Holick: No, y ahí está el problema. Recientemente analizamos los datos de la Encuesta sobre el Examen de la Salud y Nutrición Nacional (National Health and Nutrition Examination Survey, NHANES, 1999-2000) y descubrimos que apenas un 4 por ciento de los adultos mayores de 51 años cumplía o superaba las recomendaciones del consumo adecuado actual (CA) sólo de los alimentos. Incluso cuando observamos la vitamina D de los alimentos y los suplementos, este grupo de gente mayor, en particular los negros no hispanos y los mexicanos americanos, los resultados no son positivos. Sin embargo, incluso entre niños y adolescentes, el grupo con el mayor consumo (un 52 por ciento de niños blancos no hispanos entre el primer año de edad y los 8 años, el 31 por ciento de los mexicanos americanos y el 41 por ciento de los niños blancos no hispanos de esa edad) no cumplía con el CA para la vitamina D de los alimentos.9, 10 Estas cifras de consumo son preocupantes porque, como ya lo indiqué, muchos expertos consideran que el valor de CA actual establecido para la vitamina D para todas las edades es demasiado bajo para un óptimo estado de salud. Como resultado, considero que nadie puede estar en riesgo de sufrir la falta de vitamina D, que definimos como un nivel de suero 25(OH)D de menos de 30 ng/ml (75 nmol/l).
Las personas que redujeron la capacidad de producir vitamina D o de utilizar las reservas de vitamina del cuerpo necesitan realizar esfuerzos adicionales para asegurarse de que consumen las cantidades adecuadas en sus dietas y mediante suplementos. Por ejemplo, la pigmentación oscura de la piel y la vejez reducen considerablemente la capacidad de la piel de producir vitamina D3 de la exposición a la luz solar. A latitudes superiores a los 35°N e inferiores a los 35°S, no hay suficiente luz solar durante los meses de invierno para inducir a la piel a producir vitamina D3, lo que en los Estados Unidos sería vivir al Norte de San Francisco, California; Springfield, Missouri, Richmond, Virginia y Atlanta, Georgia. En las personas obesas, las reservas de vitamina D3 están almacenadas muy profundamente en la grasa corporal y ya no están disponibles. Entonces, la mayoría de los pacientes obesos sufren deficiencias de vitamina D y necesitan el doble de la misma para alcanzar los niveles suficientes.
BIHW: ¿Qué factores contribuyen con el bajo consumo de alimentos con vitamina D?
Dr. Holick: En primer lugar, pocos alimentos contienen naturalmente cantidades importantes de vitamina D, a excepción del aceite de hígado de bacalao y los pescados grasos como el salmón, la caballa, el atún y el arenque. Otro factor es que, si bien los alimentos fortificados son las fuentes dietarias principales de vitamina D en los Estados Unidos, sólo algunos pocos son fortificados. Por ejemplo, la leche líquida fue fortificada con vitamina D desde la década de 1930, pero los productos lácteos como el queso, el yogur y el helado generalmente no fueron fortificados. Por eso, consumir vitamina D fue un desafío particular para las personas que evitan la leche por intolerancia a la lactosa.
BIHW: ¿Existen nuevas medidas para aumentar el consumo de vitamina D en los Estados Unidos?
Dr. Holick: Sí. En 2003, la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. aprobó el agregado de vitamina D a las bebidas a base de jugo y jugos fortificados con calcio a 100 UI por porción de ocho onzas líquidas, o un 25% del valor diario (VD) actual, que es similar al valor establecido para la leche. Algunos cereales para el desayuno y algunas marcas de yogures y quesos ahora también están fortificados con vitamina D.
Además, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (United States Department of Agriculture, USDA) también inició un proyecto para volver a analizar el contenido de vitamina D en la provisión de alimentos de los EE. UU. mediante metodologías avanzadas. Es la clave para ayudarnos a comprender mejor cuánta vitamina D consumen las personas y de qué manera los niveles de consumo se relacionan con la salud.
BIHW: ¿Qué deben buscar las personas a la hora de elegir alimentos y suplementos fortificados?
Dr. Holick: A pesar de que hubo algunos estudios que utilizaron dosis muy altas de vitamina D2 y D3, y que sugirieron que la vitamina D2 era menos eficaz que la D3 para mantener los niveles de suero de 25(OH)D, recientemente observamos que en adultos saludables que consumen 1.000 UI de vitamina D2 o 1.000 UI de vitamina D3, ya sea en comprimidos o en jugo de naranja, era igualmente eficaz para mantener los niveles de 25(OH)D en sangre. Entonces, con esta nueva información, al parecer la vitamina D2 es igualmente eficaz que la D3 para mantener los niveles de 25(OH)D.9, 10
La vitamina D3 es de origen animal y también es la forma sintetizada por la piel con la exposición solar. La vitamina D2 es de origen vegetal y de levadura.
BIHW: ¿De qué manera los profesionales de la salud pueden ayudar a las personas a consumir suficiente vitamina D?
Dr. Holick: Necesitamos educar a las personas sobre la importancia de cumplir con las recomendaciones en cuanto a la vitamina D y la manera de hacerlo. Asegurarse de comprender que consumir suficiente leche, jugo de naranja, cereales o suplementos fortificados con vitamina D debe ser una prioridad dietaria.
También quisiera ver la evaluación de rutina de los niveles de suero de 25(OH)D para todos los niños y adultos, y especialmente para aquellos grupos en riesgo, como los afroamericanos, los ancianos con osteoporosis y aquellos que fielmente utilizan protectores solares de forma habitual o viven en climas del Norte.
Las opiniones de expertos y organizaciones citados en este artículo y en los propios no necesariamente representan las opiniones de cualquier institución o asociación a las que pertenecen, del Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar ni de cualquier miembro del Consejo asesor del Instituto de Bebidas.
Recursos adicionales
Holick MF. La epidemia de vitamina D y sus consecuencias en la salud. J Nutr. 2005;135:2739S-2748S. (En inglés)
El Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar de The Coca Cola Company respalda la investigación y la integración educativa, y se centra principalmente en la ciencia y la nutrición de las bebidas. El Instituto de Bebidas es responsable de los programas de investigación clínica relacionada con marcas existentes y la producción de nuevas bebidas. El Instituto también representa un recurso para profesionales de la salud y otras personas que buscan información científica acerca de las bebidas, sus ingredientes y su función en los estilos de vida activos y saludables. Si desea obtener más información, visite www.beverageinstitute.org.