Si normalmente disfruta de algunas tazas diarias de café, té o bebidas carbonatadas con cafeína, puede sentir alivio al enterarse de que el Instituto de Medicina (Institute of Medicine, IOM) recientemente llegó a la conclusión de que las bebidas con cafeína pueden contribuir con sus necesidades diarias de agua. Sin embargo, también puede preguntarse cómo puede ser cierto, ya que usted, como muchas personas, probablemente siempre ha escuchado que las bebidas con cafeína no cuentan cuando se trata de las necesidades de agua. Para comprender de qué manera la ciencia desafió y refutó la eterna creencia de que las bebidas con cafeína causan deshidratación, el Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar (The Beverage Institute for Health & Wellness, BIHW) de The Coca-Cola Company habló con la conocida experta en hidratación Ann Grandjean, EdD, FACSM, CNS.
BIHW: Durante años hemos escuchado que la cafeína causa deshidratación. Ahora el Instituto de Medicina (IOM) afirma que las bebidas con cafeína pueden contribuir con la hidratación. ¿Cómo se produjo este cambio?
Dra. Grandjean: Cada 10 años, el IOM designa paneles de expertos para actualizar las Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR), que son las pautas oficiales de consumo de nutrientes para la población de los EE. UU. El panel de expertos para el informe de IDR 2004 sobre el agua y los electrolitos revisó cuidadosamente la información científica actual relacionada con la cafeína y la hidratación, inclusive una cantidad de estudios nuevos publicados en la última década. Determinaron que había suficiente evidencia científica de que las bebidas con cafeína no incrementan el volumen de orina de 24 horas en personas saludables en comparación con otras bebidas, y que las bebidas con cafeína parecen contribuir con el consumo total diario de agua en cantidades similares a las que contribuyen las bebidas sin cafeína.1 Es decir, la creencia general de que las bebidas con cafeína no contribuyen con la hidratación es un mito.
BIHW: Pero según la ciencia, ¿no era creencia general que las bebidas con cafeína causaban deshidratación?
Dra. Grandjean: Sí, pero es importante destacar que los estudios de investigación están diseñados para responder a una cuestión específica. Por ejemplo, gran parte de la investigación que se realizó sobre la cafeína fue diseñada para responder una pregunta: “¿La cafeína aumenta la diuresis en personas que se inician en la cafeína?”. Esto significa que las personas debían abstenerse de la cafeína de uno a cuatro días o más antes del estudio, específicamente para eliminar el impacto de la capacidad del cuerpo de desarrollar la tolerancia a la cafeína.2 3 Es así, el cuerpo desarrolla la tolerancia a la cafeína luego de tres a cinco días de consumo regular, que disminuye considerablemente el efecto diurético débil de la cafeína.2 4 Como resultado, si bien estos estudios revelaron un aumento de la diuresis en personas que se inician en la cafeína luego de consumirla, también concluyeron de forma errónea en cuanto al efecto de las bebidas con cafeína en personas que normalmente la consumen.
Otras características típicas del diseño de estos estudios también dejaron en evidencia su irrelevancia para la vida diaria. Por ejemplo, la mayoría de los estudios recolectaron la orina sólo por un breve período. La vida media de la cafeína en el torrente sanguíneo es relativamente corta, alrededor de seis horas en adultos saludables no fumadores y alrededor de 3.5 horas en adultos fumadores saludables5, si bien puede variar considerablemente. Por ello, debido a que gran parte del efecto diurético se produce en un período relativamente corto luego de la ingestión, especialmente después de consumir grandes cantidades de cafeína, las recolecciones de orina a corto plazo pueden generar conclusiones erróneas en cuanto al efecto general de la cafeína en las necesidades diarias de agua.
Varios estudios se analizaron en base a una gran dosis de cafeína consumida, luego se recolectó la orina por un período breve y se registraron los resultados obtenidos.6 7 8 Sin embargo, se sabe que el consumo agudo de cafeína a niveles mayores a aquéllos que normalmente se consumen genera una estimulación de diuresis a corto plazo.
Su trabajo contribuyó con el cambio de la opinión científica en cuanto a la hidratación y la cafeína. ¿Cómo marcó la diferencia?
Dra. Grandjean: Si la pregunta real es "¿El consumo habitual de bebidas con cafeína en cantidades y criterios normales causa deshidratación?", que es lo que nos interesa, a nuestro modo de ver no fue científicamente apropiado sacar conclusiones de estudios que utilizan individuos que se inician en la cafeína, observan la diuresis a corto plazo y ofrecen cantidades de cafeína superiores a las que normalmente se consumen. En cambio, decidimos que nuestras pruebas clínicas debían reproducir más de cerca la experiencia del “mundo real” de consumidores de bebidas con cafeína.9 10
Los resultados de nuestra prueba clínica incluyeron un estudio compensado cruzado con 18 hombres adultos sanos que consumieron agua o agua con varias combinaciones de bebidas, como las bebidas carbonatadas, con cafeína, de cola con o sin calorías y café, en cuatro ocasiones separadas. No encontramos grandes diferencias en el efecto de varias combinaciones de bebidas en el estado de hidratación de nuestros voluntarios.9 En un segundo estudio, medimos el efecto de dos regímenes: uno que incluyó agua como parte de las bebidas dietarias y otro que no. Nuevamente, no encontramos grandes diferencias en los regímenes en cuanto a indicadores del estado de hidratación. 10Como resultado, concluimos que la noción popular de que las bebidas con cafeína causan deshidratación es un mito. En consecuencia, otros estudios e informes confirmaron nuestros hallazgos. 11 12 13
Curiosamente, un estudio realizado en 1928 que incluyó personas que normalmente consumían bebidas con cafeína también demostró que estas bebidas no incrementaban la diuresis de 24 horas. 14
BIHW: Usted afirma que la cafeína tiene un efecto diurético débil en personas que no consumen cafeína regularmente. ¿No es eso acaso perjudicial para el estado de hidratación?
Dra. Grandjean: Como se mencionó anteriormente, el cuerpo humano desarrolla una tolerancia a la cafeína luego de alrededor de tres a cinco días de consumo regular.2 4 Esto se debe a que, por más que la cafeína sea un diurético débil, consumir bebidas con cafeína no es perjudicial para el estado de hidratación de las personas que regularmente la consumen. Nuestro cuerpo sabe perfectamente cómo adaptarse para mantener la homeostasis. Como el agua es tan importante para la vida, es coherente pensar que nuestro cuerpo puede invalidar el efecto diurético leve de la cafeína. Las investigaciones actuales demuestran firmemente que de hecho así sucede. 9 11 12 13 14
BIHW: Pero, ¿qué sucede con los atletas que tienen mayores necesidades de líquidos? ¿Deberían evitar el café, el té o las bebidas carbonatadas con cafeína?
Dra. Grandjean: Una crítica de la investigación controlada que se publicó demuestra que consumir bebidas con cafeína durante la actividad física no incrementa la diuresis ni afecta el rendimiento de forma perjudicial. 11De hecho, cuando se consume agua en la etapa de rehidratación, se produce una pérdida de electrolitos mayor que la que se produce cuando se consumen bebidas con cafeína. 11Es más, en mi experiencia de trabajo con atletas profesionales y olímpicos, solicitarles cambios de hábitos al quitar las bebidas con cafeína puede causar un inadecuado consumo de líquidos. No consumirían suficiente líquido. En algunos casos, puede aumentar el riesgo de deshidratación.
BIHW: Si la ciencia demuestra que las bebidas con cafeína contribuyen con la hidratación, ¿por qué muchas personas aún piensan que las bebidas con cafeína causan deshidratación?
Dra. Grandjean: Una investigación que desafía las eternas creencias tarda en convertirse en una norma “aceptada”, por lo que es muy importante ayudar a las personas a comprender la ciencia que desaprueba dichas creencias. Esto es muy cierto con el concepto erróneo de que las bebidas con cafeína causan deshidratación. Por eso, si bien la ciencia es clara, me temo que la confusión pública puede continuar hasta que la nueva ciencia se disemine masiva y repetidamente a través de educadores en las clases y los medios de comunicación mediante la televisión, las revistas y los periódicos. Y por supuesto, varios sitios de Internet deben actualizarse con la información adecuada. Éste es el desafío: sólo se requiere de algunas líneas para transmitir la información desactualizada, pero mucho más tiempo, trabajo y espacio para transmitir de forma precisa la nueva información y ponerla en perspectiva. Esta entrevista es un buen ejemplo. Requiere esfuerzo, pero vale la pena dejar de lado los mitos pseudocientíficos.
Las opiniones de expertos y organizaciones citados en este artículo y en los propios no necesariamente representan las opiniones de cualquier institución o asociación a las que pertenecen, del Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar ni de cualquier miembro del Consejo asesor del Instituto de Bebidas.