Verdades sobre la cafeína y las bebidas carbonatadas

La cafeína se encuentra en los granos de café, las hojas de té, los granos de cacao y en otras plantas. Es un ingrediente seguro que los consumidores han disfrutado como parte de nuestros productos durante más de 100 años. La industria de las bebidas ofrece bebidas carbonatadas tanto con cafeína como sin ella.

Uno de los ingredientes más estudiado

La cafeína es uno de los ingredientes más exhaustivamente estudiados en los suministros de alimentos y lleva siglos de consumo seguro tanto en alimentos como en bebidas. En 1958, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) especificó que la cafeína en las bebidas de cola podía considerarse "una sustancia segura en líneas generales" (GRAS, por su sigla en inglés). La FDA considera que la cafeína es segura para todo tipo de consumidores, incluso los niños. En 1987, después de una profunda revisión, la FDA "no encontró evidencia que demostrara que el uso de la cafeína en bebidas carbonatadas las vuelva perjudiciales para la salud". Más de 140 países han considerado específicamente la seguridad de la cafeína y permiten su uso en bebidas en diversos niveles.

No se ha relacionado el consumo moderado de cafeína en los adultos (lo que se consume en tres a cuatro tazas de 8 onzas de café o en 5 ó 6 latas de bebidas carbonatadas con cafeína), con efectos adversos para la salud. Naturalmente, el consumo moderado de cafeína debe ser menor en el caso de los niños. Las mujeres embarazadas, las lactantes o las que deseen quedar embarazadas, deben consultar al médico sobre el consumo de cafeína.

El consumo de cafeína en la dieta

Las fuentes más conocidas de cafeína son el café, los granos de cacao, la nuez de cola y las hojas de té. Para niños y adultos, las principales fuentes de cafeína son el té y las bebidas carbonatadas. La ingesta de cafeína en adultos de 25 años en adelante proviene en su mayor parte del café.



La cafeína en las bebidas carbonatadas

La cafeína forma parte integral del sabor complejo y de las características generales de algunas bebidas carbonatadas que los consumidores disfrutan por su efecto refrescante, sabor e hidratación. Durante más de 100 años, las fórmulas de estas bebidas, en algunos casos, han equilibrado cuidadosamente una mezcla de ingredientes, entre ellos los edulcorantes, el nivel de carbonato, la cafeína y otros saborizantes, para lograr el sabor refrescante y la calidad estimulante que prefieren los consumidores, en especial, cuando se beben frías o con hielo. El sabor amargo de la cafeína constituye una de las principales características de estas bebidas.

La cantidad de cafeína que se halla en la mayoría de las bebidas carbonatadas es relativamente pequeña, alrededor de 30 miligramos de cafeína por cada vaso de 8 onzas, o menos de un tercio de la cantidad presente en una taza de 8 onzas de café de filtro (de 104 a 192 mg por cada 8 onzas). Sin embargo, dado que algunas personas prefieren las bebidas sin cafeína, existen numerosas bebidas carbonatadas que se comercializan sin esta sustancia.

¿La cafeína es adictiva?

La palabra adicción se utiliza con mucha libertad, tiene diversas connotaciones para diferentes personas y a menudo, recibe variadas definiciones de parte del público en general. Las personas que dicen ser "adictas" a la cafeína tienden a utilizar el término sin mayor precisión, como cuando dicen que son "adictas" al chocolate, a correr, a ir de compras, a trabajar o a mirar televisión. Sin embargo, la cafeína no es adictiva según la definición del término que proporciona la mayoría de los expertos de la comunidad científica. Según la Organización Mundial de la Salud: "No existe ningún tipo de pruebas de que el uso de la cafeína haya sido remotamente comparable con las consecuencias físicas o sociales asociadas con las drogas fuertes que causan adicción". En la versión más reciente del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), el manual autorizado de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (American Psychiatric Association), la cafeína no está clasificada como causante de "dependencia de sustancias nocivas".

A diferencia de las drogas que causan adicción, quienes optan por consumir alimentos y bebidas que contienen cafeína pueden controlar o moderar la cantidad de cafeína que ingieren. La mayoría de los consumidores de cafeína mantienen un nivel relativamente estable de consumo.

La cafeína es considerada un estimulante leve. Los estudios científicos confirman que, aunque a muchas personas les gustan los productos cafeinados, quienes deciden dejar de consumir o reducir la cafeína en sus dietas pueden hacerlo sin una intervención médica grave ni efectos psicológicos o físicos severos. Los efectos secundarios que sufren algunas personas, como dolores de cabeza, tienden a ser leves y a desaparecer en unos pocos días.

¿La cafeína deshidrata?

Algunas personas pueden preguntarse si la cafeína deshidrata. El consenso científico reciente ha llegado a la conclusión de que las bebidas con cafeína contribuyen a las necesidades de hidratación del cuerpo en una medida similar a las bebidas sin cafeína. En el informe de febrero de 2004 de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, Ingestas dietéticas de referencia para el estado del agua, potasio, sodio, cloruro y sulfato, establece que "las bebidas con cafeína parecen contribuir con la ingesta diaria total de agua de manera similar a lo que lo hacen las bebidas sin cafeína".

Si tiene inquietudes sobre la cafeína y la nutrición o la salud, debe consultar con su proveedor de atención médica o con su dietista certificado. Si desea obtener más información, visite los siguientes sitios web: